lunes, 16 de abril de 2007

Frida Kahlo sigue siendo una mina de oro después de muerta



A menos de tres meses de conmemorarse el centenario del natalicio de la artista, sus parientes insisten en obtener importantes ganancias entorno a su imagen.



Todo México se prepara para celebrar este 6 de julio el cumpleaños número cien de una de sus hijas más ilustres, Frida Kahlo. Discos, joyería y hasta muñecas con su nombre y firma llenarán las tiendas para la celebración de sus 100 años. Pero no cualquier persona podrá comercializar libremente estos artículos, pues la empresa Frida Kahlo Corporation (FKC), tiene como objetivo cobrar entre un 2 y un 5 por ciento por temas de merchandising.




La hija, la nieta y la bisnieta de la hermana pequeña de Frida, Cristina, son quienes integran esta compañía. Mara Romero, quien es sobrina nieta de la artista,en una entrevista con Efe reveló que aunque su tía abuela era marcadamente comunista (tanto que su féretro fue cubierto por una bandera comunista), no le hubiera molestado que a través de su figura se hubiera lucrado con una actividad tan capitalista. Mara declaró que “mientras fueran empresas mexicanas que crearan empleos para los mexicanos, que los productos fueran artesanales y se vendieran en el resto del mundo, yo creo que ella estaría de acuerdo”.


Según la sobrina nieta, sus parientes decidieron fundar FKC después de descubrir un libro que hablaba muy mal de la hermana de Frida (la abuela de Mara). Así fue como las sobrinas acudieron a una firma legal para crear la compañía y que fuera un “órgano regulador” que cuidara la imagen de la pintora.

Fridomanía
La fascinación por la artista surgió a principios de los 90 y tuvo un gran avance con la película “Frida” ganadora de dos premios Oscar: Mejor Maquillaje y Mejor Música. Este filme fue protagonizado por Salma Hayek, quien recibió la nominación al Oscar por mejor actriz, por su papel. Desde ahí en adelante la fama de Frida se catapultó y hoy se ha convertido en una suerte de símbolo nacional, incluso, para el 2009, los autorretratos de Frida Kahlo y su esposo Diego Rivera, aparecerán en los billetes de 500 pesos mexicanos.


Frida Kahlo Corporation http://www.fkahlo.com/
Película Frida http://www.pasadizo.com/peliculas2.jhtml?cod=451&sec=11

miércoles, 28 de marzo de 2007


Pienso que a veces la manera de contar una historia, es más importante que la historia misma…
Algo así aplica Alejandro González Iñárritu, director mexicano, en sus obras. Si examinamos con atención Amores Perros, 21 gramos y Babel, nos daremos cuenta de la marca personal de González Iñárritu: el hacer del espectador un detective, un ente activo que participe de la configuración del relato. En Babel, nosotros presentimos el peligro. Ya sabemos que los niños le dispararon a un bus lleno de turistas y que, de seguro, algo sucedió. Cuando se nos revela la escena en la que la pareja de americanos que también va viajando en un autobús, de alguna manera presentimos qué es lo que va a suceder.

Esta forma de contar las historias es relativamente nueva. Antes no se estilaba jugar con el tiempo y el espacio de un relato. De alguna manera se asimila mucho a la estructura de una página de Internet: se nos cuenta algo, pero no de una manera “lineal”, sino que los contenidos se entremezclan y configuran un elemento mucho más completo y entretenido. Por ejemplo, cuando Richard (Brad Pitt) llama a sus hijos que están en Estados Unidos. En ese momento uno piensa que no van a estar en casa porque están en manos de la policía o perdidos en el desierto. Ahí hay suspenso. No sabemos si algún policía le explicará a Richard lo que habíamos visto en las escenas anteriores, pero luego nos damos cuenta de que los niños sí están en casa y, también, recordamos que esa conversación ya la habíamos escuchado antes desde el otro lado del teléfono. El público pasa a ser más activo que pasivo, se hace preguntas, relaciona situaciones, trata de armar y entender la historia. El interés de la audiencia va también por ser participe y, de alguna manera, descubrir la historia. Es mejor que no se nos presente en bandeja, sino de a poco vaya dando pistas para ordenar el rompecabezas de historias y personajes que giran en torno a un accidente

Los tiempos y lugares de Babel van y vienen, es la persona la que tiene que construir el relato en su cabeza. Resulta como si hiciéramos clic en un link, para pasar a otro “subtema” (o “subhistoria” en el caso de la película) dentro de la gran estructura que es el filme. Siempre hay una relación entre las historias: Los que dispararon, los que recibieron el balazo, los hijos de los anteriores y los que le vendieron la escopeta a los primeros. Es un círculo interconectado, donde viajamos a diferentes relatos, para luego volver al “home”.